Por qué los editores no leen tu manuscrito

Buscas en Internet editoriales en tu idioma. No importa el país, no importa lo que hayan publicado, quieres estar en su catálogo. Entonces, encuentras una página en la que reciben tu manuscrito en formato digital y totalmente gratis…

Crees que llegó tu oportunidad. Es el momento para buscar tu gran obra maestra y enviarla a los editores. Completas los datos que te piden cuidadosamente y subes el archivo. Los próximos meses serán de incertidumbre. Revisas tu inbox todos los días, con más frecuencia al principio, luego sin esperanza, hasta que te das por vencido.

No lo leyeron. Ni siquiera para decirte que era horrible o el clásico “No se ajusta a nuestro perfil”, aunque tu obra sea exactamente el tipo de textos que suelen publicar.

Y lo peor de todo es que sabes que tu obra si vale la pena. Entonces, ¿qué hace a un editor ni siquiera responderte cuando le envías tu obra, esa que te costó tiempo de vida?

Creo tener una pista. Existen ciertos factores que van en contra de que tu manuscrito sea leído por los editores y aquí algunos de ellos:

1.- No toman riesgos

No. Los editores no gustan de tomar riesgos. La literatura es también un negocio y los que trabajan (trabajamos) en las editoriales se comportan como gente de negocios.

Es básico. Ni siquiera tú mism@ invertirías 500 USD en una marca de zapatos que nunca has visto. Prefieres ir a por lo seguro, lo que te crea confianza. Igual con los libros. Los editores prefieren traducir obras de impacto, te publicar autores asentados y cuando apuestan por un escritor desconocido es porque ven la oportunidad y el talento detrás de él.

Así que el método que puede salvarte de los efectos del riesgo es ganar un concurso. Eso demostrará tu valía y pasará por el ojo de un jurado dispuesto a enfrentarse a lo desconocido.

2.- No te pidieron el manuscrito

A veces nos impulsamos a enviar manuscritos que NADIE NOS HA PEDIDO. Muchas editoriales advierten que no se hacen responsables por esos materiales y su lectura. Es decir, estás bajo tu propio riesgo.

Así que antes de enviar tu obra pregúntate si van a leerla porque, de no ser así, estarías haciendo el trabajo del tonto.

3.- No son tus esclavos

Los editores se encargan de pulir tu texto, de corregir errores tipográficos, de verificar la calidad de la obra y presentar su mejor versión.

Eso significa que no tienen tiempo de reescribir la obra. Acá hemos visto obras con un gran potencial, pero que en términos formales hay prácticamente que rehacerlas. Desde reordenar párrafos enteros, poner cada uno de los signos de puntuación y corregir la ortografía hasta en las más insospechadas palabras. No, no y no. El editor no tiene tiempo de escribir sobre tu idea original.

Para ser escritor hay que tener condiciones mínimas de riqueza en el lenguaje, dominio básico de la gramática y una ortografía no perfecta pero sí buena.

Además, un manuscrito lleno de errores da muy mala impresión.

4. Mal formato

Al igual que las faltas de ortografía, un documento mal formateado quita los deseos de leer tu manuscrito a cualquier editor. Márgenes arbitrarios, fuentes poco profesionales (Comic Sans, por ejemplo) y letras de colores pueden ser el equivalente a quemar tu libro antes que nadie pueda leerlo.

Asimismo, los fondos de color o los bordes decorativos pueden ser tus peores enemigos. Lo más recomendable es mantenerse formal, enviar el texto de la manera más uniforme posible y seria. El momento de decírselo es cuando entre en maquetación luego de que le den luz verde a tu obra. Nunca antes.

5. No les gustan los desesperados

Enviar un email cada día preguntando por el estado de tu obra no va a acelerar el proceso, todo lo contrario; o podría sencillamente tomar el camino opuesto.

Si un editor huele la desesperación puede ser fatal. Lo mejor es mantenerte alejado un tiempo del asunto, uno o dos meses y, si aún no recibes respuesta, redactar un email breve y respetuoso en el que preguntes de manera amable si ya se leyó la obra o si tiene alguna novedad. Además preguntarle cuanto tiempo podrían tardar.

Recuerda siempre que tú eres el autor, por tanto no estás pidiendo una oportunidad de publicar, sino que el editor tendrá el privilegio de obtener los derechos de explotación sobre tu obra. Con eso en mente empieza a ver el proceso de otra manera.

Espero que este artículo te sirva. Recuerda enviárselo a algún amigo tuyo escritor y compartirlo en tus redes sociales. Podrías marcar la diferencia.

2 comentarios

  1. Nemo Contestar

    Sigo sin saber qué diablos tiene de malo el Comic Sans, un amigo diseñador me contaba que se usó originalmente en Watchmen, lo que basicamente no significa nada pero nos lo hizo aún más interesante. Y sí, sí tengo conocimiento que debo usar una fuente monoespaciada con justificación a la izquierda…

    • admin Autor de la entradaContestar

      El comic sans no tiene nada de malo en HISTORIETAS, pero imagínate El Quijote en Comic Sans

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